domingo, 31 de enero de 2016

Cookies energéticas y blanditas.


Sé que la pinta no es gran cosa, ¡te prometo que son deliciosas!

Me encantan las cookies, pero las de verdad. ¿Qué es eso de llamar cookies a un mazacote duro y seco solo porque lleve pepitas de chocolate? Y no, no me vengas con que cookie es un anglicismo, que por qué no uso la palabra galleta, que mimimimi mememememe. Una cookie es una galleta, sí, pero igual que no todos los bizcochos son una tarta, no todas las galletas son cookies. Las cookies son un pedacito de cielo, no me lo compares. Son blanditas, jugosas, con una miga gruesa que se espizca sin soltar polvo. Y, por supuesto, con pepitas de chocolate. Por eso me da rabia infinita cuando pago 2 € por una galleta que quiere ser cookie pero no llega a la C. Y por eso, no hay mejores cookies que las que haces en casa.

jueves, 14 de enero de 2016

Paolo Bacigalupi y el mundo que se nos hunde.

Hoy vengo a hablar del que es uno de mis autores favoritos del momento. Aunque sólo he leído dos de sus obras (¡poser!), tiene un estilo que me ha atrapado completamente, del que una parte fundamental es la cuidada ambientación. El hombre en cuestión se llama Paolo Bacigalupi.

La mayoría de sus obras se desarrollan en nuestro mundo, en un futuro no lo suficientemente lejano, tras finalizar "La era de la aceleración". El agua de los polos ya se ha fundido, elevando el nivel del mar y haciendo desaparecer ciudades enteras. La ingeniería genética ha avanzado y permitido crear híbridos humanos, como chicas mecánicas y medio hombres, para uso y disfrute de los bolsillos más abultados. Las semillas solo pueden plantarse pagando las patentes, y el trigo, la soja y la madera son propiedades privadas, condenando a poblaciones enteras a morir de hambre por no poder cultivar su sustento. Las personas de las capas más bajas de la sociedad viven de reciclar los restos de lo que un día fue el progreso. Un mundo tallado por y para un capitalismo brutal que se niega a morir, y se alimenta de destrucción. Una ambientación que en ningún momento se hace extraña, que siempre es familiar y creíble. Abrá quién lo considere distópico, pero no es mi caso. Es, simplemente, el mundo que llegará si no hacemos nada para evitarlo.

martes, 12 de enero de 2016

Gofres light que me hacen creer en un mundo mejor.

Si has leído la presentación del blog, sabrás que toda esta aventura empezó por unos riquísimos gofres. El ser humano es un animal social, y lo que no se comparte no se disfruta. Necesitaba hacer difusión.

Esta receta consta de tres partes, gofre base y dos toppings. Por supuesto, puedes hacer la base y prescindir de los toppings, pero todos sabemos que eso no es lo que quieres.